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Gabriel Chaile “Salir del surco al labrar la tierra”

Por Sergio Ordeñana

 

Pocos artistas contemporáneos de Tucumán hacen arte político, gran parte de lo que se ve es íntimo, personal, referido a la “poética individual”, al interior sensible del artista, a su vínculo con el entorno pequeño de sus relaciones. Mucho de lo que veo me parece tremendamente aburrido; no es fácil ser sensible, interesante y además conectar con los espectadores en un lugar que sea común, que interese a quien mira arte (además de a la familia y amigos del artista).

Chaile lo hace.

En su muestra “Salir del surco al labrar la tierra” muestra dos trabajos. El primero es una instalación que usa cuatro materiales en una composición ortogonal que se repite con mínimas variaciones. Cada uno de los materiales, articulados en rigurosa composición grita, y llena de significado y de intensidad toda la instalación.

Quizá el metal crudo solo sirve de sostén, el ladrillo de nido, el huevo de impulso vital y el bronce de conexión entre los mundos que Chaile quiere aseverar que existen, muy a pesar de quienes nos mostramos mas escépticos.

La sutil diferencia en la posición de los huevos no inquieta hasta que pensamos en cuán lejos estamos unos de otros, y cuán diferentes han sido nuestras experiencias y será nuestro futuro, en un mundo que solo sirve para alojarnos, sin darnos otra ayuda que la solidez de un punto inestablemente fijo, en un universo siempre explotando.

La frase de Darwin que Chaile usa para acompañar su muestra produce algún escalofrío. Es duro pensar que la especie a la que Darwin hace referencia y con la que el artista nos interpela, no es la de los reptiles o los caninos. Chaile no duda en darnos la estocada.

La segunda obra es una pantalla de ladrillos con un gran circulo dorado aplicado a la hoja. El contraste entre la apariencia rústica y opaca de los ladrillos y el círculo de oro brillante, pone en guardia. Se tensa algún conflicto y en su solidez rústica, los bloques de barro cocido no parecen cómodos con el esplendor radiante que los usa de soporte

Me pregunto, poniendo en duda mi afirmación inicial, si es cierto que Chaile hace arte político o si solo nos habla del mundo que el mira y siente. Me respondo que en este caso,es lo mismo, y le pido a mi cabeza que no sea redundante y que me deje llevar por donde me ha llevado el artista para entender que él hace nada mas que  lo que tiene que hacer, después, su obra hace política por si sola.

La sala del Ente Cultural no hace más que aumentar por contraste el disfrute que  produce la obra. Es difícil imaginar un lugar más feo, más sucio, y peor iluminado, cuesta creer que la belleza del edificio original se pueda ensombrecer de tal modo.

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