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En primera persona: Gabriel Chaile

Fragmentos del conversatorio propuesto por el artista, en el marco de la exposición “Salir del surco al labrar la tierra. (Ir hacia donde abunda el agua)”, en San Miguel de Tucumán, en julio de 2014.

 

(…) Estuve leyendo sobre la historia de Tucumán, y me llamó mucho la atención que en la lengua lule, Tucumán puede significar “lugar donde se juntan las aguas” o “ir hacia donde abunda el aguas” o “lugar donde terminan las cosas”, y me pareció interesante usar una de esas traducciones como subtítulo de “Salir del surco al labrar la tierra” que cuando fue expuesta en Buenos Aires, se subtituló “Delirios de grandeza II”. Me pareció que las piezas que expongo aquí en Tucumán tienen una poética…que de alguna manera, al usar una de esas frases cortas que traducen el emplazamiento, se relacionaba con toda la muestra.

El nombre de la muestra “Salir del surco al labrar la tierra”, surgió en un momento en el que venía investigando las patologías, diferentes tipos de patologías, y llegué a la parte de los delirios, me había copado leyendo sobre eso, y encontré que la palabra DELIRIO venía del latín, y que la traducción quería decir eso: salir del surco al labrar la tierra.  Esa frase me gustó mucho, ya que tenía algo de la actividad laboral pero también, no sé,  los surcos viste que son algo como muy racional, como muy formal. Cuando pasas por la ruta de repente empezas a ver la cantidad de surcos que hay y es como la administración de la tierra como cuantitativamente, no?  Me gustaba esa situación como de salir, de romper eso…un poco. Para mí el que delira es como el que descansa, el que puede tomarse un descanso de eso, y mover un poco la tierra, no sé. Encontré en esta frase (Salir del surco al labrar la tierra), surgida  de la traducción de “delirio”, una vinculación al Contrato Social, me llamó además la atención la poética de la frase pero al mismo tiempo la profundidad del mismo hecho…

La instalación principal consta de siete por siete objetos, siete es un número que yo tengo incorporado como la perfección, entonces sí lo pensé con un orden matemático, en función de esta idea de delirar y al mismo tiempo sostener matemáticamente algo. Al pensar en lo “delirante” también pensé en el sentido de la “normalidad”, porque se determina delirante a quien se sale de eso pero a la vez, charlamos siempre de esto, es como que todos tenemos patologías, no?

Yo tengo formación protestante, y entonces tengo muy incorporada la historia del Génesis, de la Creación, y de repente, cuando me encontré con Darwin, lo leí me encantó, y traté de encontrar puntos en común entre ambas cosas, que de algunas manera contaban El Origen, en ese camino llego a este texto que usé en la muestra (de Darwin) que habla de la selección natural, y la supervivencia del más fuerte sobre el más débil; y me gustaba lo ambiguo que era Darwin al usar la palabra “probablemente”, porque al final eso termina diciendo “probablemente sobrevive el más fuerte”, sobre el más débil; en ese sentido es que me pareció que era un texto que podría acompañar bien a estas formas, a estos huevos y los ladrillos, que de alguna manera también relatan el génesis de “algo”.

En cuanto a los materiales, yo me encargué de buscar, de clasificar y separar por color, por tamaño. En la instalación hay ladrillos de diferentes calidades, los ladrillos vista, semivista, los comunes y también hay huevos de campo, y otros comunes, algunos más baratos; tienen un determinado movimiento en el plano, en el ladrillo mismo. Esto me pareció como una información importante a la vista, cuando estás mirando.

El foco que está en el centro genera como esa posibilidad de que nazca artificialmente la vida que contiene el huevo, los pollos en este caso. Generalmente se usa así, yo me acuerdo que mi mamá les ponía un foco cuando no estaba la gallina, al pollo…y nacía. Entonces es como que genera la sensación de extensión de esa luz; si te fijas como se va poniendo cada vez más oscuro hacia los bordes. Es quizás una metáfora de la selección natural (…)

Me imaginé esta instalación por un sueño, un sueño en el que ninguno de nosotros tenía casa, soñé que nos habíamos despertado y ninguno tenía casa. Estábamos de repente todos desnudos, sin propiedad privada; y así empecé a pensar en todas estas cuestiones que tienen que ver con los comienzos de la cultura, con empezar a organizar, empezar a investigar y a descubrir. Entonces en ese sentido pensaba mucho en la historia, en la prehistoria, en los primeros inventos, y principalmente en los materiales. En la harina, el aceite, el hierro, el barro, el bronce. Esas son las cosas en las que pensé (…)

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