rusia ale

RUSIA/galería

Por Ale Mizrahi

Preliminares

Sobre las napas subterráneas de la provincia más pequeña del país, se vislumbra el espejismo del mercado de arte. Desde aquí el mutante se autoproclama adoptando la imagen de una galería sumergida en un paraíso artificial tropical sostenido por las poderosas infiltraciones de las lluvias estivales. Desde su nacimiento en el año 2009, Rusia construye y sostiene la estructura  de una galería de arte en la ciudad de San Miguel de Tucumán. La misma opera como un organismo biológico que al adaptarse a un contexto particular genera nuevas maneras de vivir, relacionarse y definirse. Rusia propone una amplificación del concepto de galería desde una identidad binomial que oscila entre lo estético y lo artístico, lo particular y lo universal, la teoría y la práctica y lo público y lo privado.

Rusia/galería//Pato/conejo

patoconejo ale Las acciones que realizamos desde Rusia/galería tienen una doble intención. Doble intención que se manifiesta en el uso de la metáfora del travesti para autodefinirse. Parece una cosa, que sin dejar de serlo, es otra a la vez. Es las dos cosas. Cuando una está en acto la otra está en potencia y viceversa. Esta situación se manifiesta en todas las acciones de la galería, si hay una exposición, una charla, una cena o una publicación. Hacemos cosas que parecen una, pero que en realidad son otra. A veces estas situaciones son antagónicas. El acto esconde una potencia que difiere absolutamente de él. Otras veces acto y potencia son familiares. A veces se ve una forma y otras veces otra. Ver una y dejar de ver la otra, transforma a estas imágenes en antiguas y actuales, constante y simultáneamente. Para reflexionar sobre estas acciones tomaré dos figuras analizadas por diversos autores, por un lado la imagen del pato/conejo y por el otro el travesti, ambas figuras encarnan los modos en los que Rusia acciona en la escena tucumana. Luego me detendré específicamente en el campo formativo, la oferta de talleres y las redefiniciones que proponemos desde esta área. Cuando escribo y pienso sobre esta situación que hemos discutido y analizado muchas veces con el grupo de rusos, y sobre la que hemos escrito en ciertas ocasiones, se me viene a la cabeza la imagen del pato/conejo utilizada por Wittgenstein en sus Investigaciones Filosóficas. Vemos el pato o el conejo, no podemos interpretar ambas figuras a la vez, vemos uno o el otro sin que suceda algo aparente en la imagen, es el significado el que varía. Pasar del pato al conejo, hace del pato una antigüedad del conejo y al conejo una actualidad y viceversa. A su vez esta doble percepción nos remite al travestismo como acto del cuerpo. Rusia desarrolla proyectos que abordan diferentes frentes de la producción y promoción de actividades culturales: Exposiciones mensuales de artistas locales y foráneos / Seminarios / Talleres / Intercambios provinciales / Residencias / Investigación / Publicaciones / Ciclos de debates / Recitales / Cocina / Prácticas pedagógicas. La división Talleres contempla la parte formativa del proyecto galerístico. Al principio propusimos ejes pedagógicos que se aglutinaron bajo dos proyectos que seguimos llevando a cabo: Unión y Encuentros Cercanos. Ambos formatos plantean un acercamiento a los artistas y a sus operaciones poéticas. En Unión el artista que expone en la galería propone un cierre que puede tener la forma de taller, charla, evento o similar, proponiendo un espacio de diálogo próximo con los espectadores. Por este ciclo han pasado artistas como Charles Vuillermet, Belén Aguirre, Valentina Díaz, Lulú Lobo, Natalia Lipovetsky, Javier Juárez, entre otros. Encuentros Cercanos es una presentación del artista ante un público reducido en donde este nos cuenta su trayectoria. E.C. invita a artistas que no son de la provincia para este tipo de eventos, entre los que pasaron por aquí se encuentran Daniel Joglar, Raúl Flores, Soledad Sánchez Goldar, Gabriel Baggio, Alberto Passolini, etc. rusia clase aleEste año hemos comenzado con la tercera parte formativa que consiste en una serie de talleres dictados por artistas. Estos talleres se suman a la clínica/taller Prácticas Contemporáneas dictada por Sandro Pereira y yo, en Rusia/galería desde 2012. Este año P.C. está realizando su tercera edición, junto con ella se desarrollan dos talleres destinados a la práctica artística en su amplio sentido. Son tallerescoordinados por artistas reconocidos del medio local que realizan estas propuestas luego de identificar una falencia. Los talleres que están actualmente funcionando junto a P.C. son Introducción a la (Auto)Crítica, taller dictado por el artista Javier Soria Vázquez y Leer, escribir y comunicar el arte, dictado por la artista Andrei Fernández. A su vez hay una serie de talleres mensuales y de otras áreas en curso. Estos son los casos del taller mensual de Femineidad y belleza en el discurso fotográfico dictado por la fotógrafa María Mines y Moldería y confección personal dictado por la diseñadora Sabrina Alastuey.

sandro ale Proponer un área formativa surge de una necesidad personal y profesional con la que me encontré cuando volví a la Tucumán  luego de estar formándome en Barcelona durante seis años. Regresé a la provincia después de haber estado investigando, dando clases y produciendo, y al llegar no encontraba lugar en donde insertar o donde poder seguir desarrollando todo eso. Las instituciones no fueron un lugar para mí ni para el desarrollo de mi práctica profesional en el ámbito del arte. Si lo fue para otra de mis áreas de trabajo que es el diseño de indumentaria. Comencé a realizar propuestas formativas en ambos campos, arte y diseño. Aquellas que tenían que ver con el diseño, fueron rápidamente absorbidas por el ámbito académico, propulsando esta disciplina de una forma inédita y generando condiciones de posibilidad para que esto se desarrolle a nivel universitario. En cambio, aquellas propuestas presentadas dentro del ámbito académico de las artes no tuvieron cabida institucional. Fue así que ingresé a Rusia/galería a intentar desarrollar esta área desde la gestión independiente. Cuando esto comenzó a suceder me di cuenta que no estaba sola y que éramos muchos los artistas/gestores/docentes/investigadores que buscábamos un espacio para realizar acciones formativas. Estas propuestas en las que cada uno por separado estaba pensando tenían muchos puntos en común, aunque el más importante era nuestra concepción de la idea de formación en artes. Esta formación implicaría una puesta en jaque de algunos modelos institucionales, como la relación maestro-alumno, el espacio del aula, el modelo jerárquico de enseñanza, la transferencia de conocimientos, la explicación, etc. Los talleresque planteamos responden a necesidades que observamos como artistas/productores del medio local. La continuidad de la generación de grupos para discutir, pensar y producir arte es uno de los motores que nos mueve a reunirnos semanal, quincenal o mensualmente según sea la propuesta del taller. Al estar coordinados por artistas, los talleres plantean problemáticas actuales que son con las que nos encontramos cada uno en su ámbito de trabajo. Son talleres, grupos de estudio, de investigación, de escritura, etc., que se van conformando para generar herramientas que observamos como faltantes en el medio. Partimos de un hecho elemental que es poder desarrollar nuestra profesión en el contexto en el que elegimos vivir. Trabajar de lo que nos gusta y para lo que estudiamos muchísimo tiempo. Poder compartir nuestras experiencias en formatos de talleres, workshops y charlas, dar visibilidad a otras formas de producir arte que decantan muchas veces en la reflexión sobre la pedagogía y los modos de hacerla. Compartir la información, reflexionar sobre ella, destruirla, revivirla, etc. La pasión con la que abordamos estas propuestas nos convierte en hackers. Hace un tiempo en un curso de posgrado sobre filosofía contemporánea, en el módulo de ética leí un libro que era la tesis doctoral de Pekka Himanen denominado La ética del hacker y el espíritu de la era de la información. La lectura de este texto fue revelador para mí, ya que no podía dejar de pensar en la figura del artista cuando Pekka se refería al hacker. Años más tarde en una clínica para artistas del fondo nacional de las artes, Roberto Echen, quien era el coordinador de estos encuentros, retoma este texto, haciendo exactamente esta analogía. Ahora cuando estamos en medio de la elaboración de estas propuestas formativas vuelvo a pensar en ese texto. Himanen define a los hackers como personas que se dedican a programar de forma entusiasta y creen que poner en común la información constituye un extraordinario bien… Luego explica que esto es una ética y que todo experto entusiasta de cualquier tipo puede ser un hacker sin tener nada de que ver con las computadoras. “Al considerar la ética del hacker en este sentido, pasa a ser el nombre que designa una relación general apasionada con el trabajo que se está desarrollando en el seno de nuestra era de la información. Desde esta perspectiva, la ética del hacker es una nueva ética del trabajo…” El autor realiza un análisis exhaustivo sobre esta figura y sobre la ética protestante para mostrar las diferencias entre una forma de considerar el trabajo y otra. La tesis de Himanen bien describe nuestra ética del trabajo; la ética y la estética con la que abordamos este proyecto desde la pasión y la horizontalidad de compartir conocimiento.

Sobre Prácticas Contemporáneas

Prácticas contemporáneas es un espacio de discusión, reflexión y producción, compuesto de diversas aristas que pretenden dar continuidad a la producción artística y a la formación en torno a ésta. Realizar una clínica / taller surge de la necesidad que detectamos en el medio de ofrecer una continuidad formativa y reflexiva sobre las prácticas artísticas que realizamos fuera del contexto universitario. Si bien el modelo “clínica” (fuera de las instituciones académicas) tiene trayectoria en otros lugares del país, en nuestra ciudad no es así, ya que en general casi todas las actividades vinculadas al ámbito artístico dependen de la Facultad de Artes. Creemos que esto ha cambiado en Tucumán. Los espacios alternativos, independientes y autogestionados hacen que aparezcan otras miradas, otras reflexiones y otras maneras de hacer, de las cuales Prácticas Contemporáneas es una. La clínica/taller funciona a través de un encuentro mensual. En cada encuentro, tres participantes -que intentamos agrupar por afinidad conceptual o práctica- muestran su trabajo a modo de ejercicio de montaje y se abre una discusión al respecto. Una vez acabada ésta, el autor se refiere a su trabajo. Esta situación pone de manifiesto la importancia del papel de la recepción y la efectividad -si es que se puede hablar de ésta- de los discursos que estamos construyendo. La mayoría de los participantes de la clínica provienen de las artes visuales, pero también contamos con la presencia de personas ajenas a éste que vienen de ámbitos como la arquitectura, la economía, el teatro, etc. La pluralidad de perfiles profesionales forma parte de una decisión previa: queríamos que participaran de la clínica personas de otros ámbitos e interesados en este tipo de prácticas. El espacio formativo que propusimos se abrió a otras disciplinas que proponen operaciones que muchas veces no se piensan dentro de las prácticas artísticas. Gratamente, esta posibilidad también nos ha permitido conocer a productores de otras provincias, creando y produciendo vínculos que nos permiten pensarnos como escena y a su vez, pensar las otras. Es fundamental para nosotros diseñar este espacio como una respuesta a la pregunta de productores locales activos sobre la continuidad de su formación y el permanente desarrollo de su producción. Este es el punto en el que nuestra propuesta se erige como una alternativa a la falta de continuidad formativa que hay en nuestra ciudad fuera de la Facultad de Artes, o a la nula posibilidad de vincularse con el arte si no es desde ésta. Así propusimos un espacio para generar esta continuidad y dar lugar a las personas que trabajan en prácticas estéticas aparentemente desvinculadas del mundo del arte. Estas eran ideas en las que pensábamos a la hora de diseñar el proyecto de clínica que queríamos elaborar. De esta premisa se desprende nuestro proyecto: proponer un modo de producción reflexivo, en el que la instancia de crítica y debate en torno a la práctica es aquella que va dando forma al discurso de la producción y a la producción misma. Las operaciones inherentes a cada trabajo han sido reveladoras para poder ponernos en sintonía y en acción. Trasladar, desplazar, acumular, clasificar, categorizar, contradecir, coleccionar, apilar, analizar, estructurar; entre otras, han sido las operaciones sobre las que hemos estado dando vueltas en estos años. Identificar la operación, nombrarla, discutirla, entenderla y conocerla, para luego traducirla, ampliarla e intensificarla. Nelson Goodman en su libro Maneras de hacer mundos, propone una serie de procesos a través de los cuales construimos mundos: composición y descomposición, ponderación, ordenación, supresión y complementación, deformación, entre otros. Procesos que, según el autor, hacen mundo a la vez que nos permiten conocerlo. Goodman entiende el arte como aquella práctica que nos muestra un modo distinto de conocer el mundo y, por ende, de construirlo. Cada proyecto de los participantes de la clínica proponen distintos modos de hacer mundos en el sentido goodmaniano. Al analizar las propuestas, ponerlas en común, generarles preguntas, intentamos dilucidar sus operaciones y las formas en la que éstas se manifiestan. Lo interesante de todo este proceso es el hecho de quitarnos la mochila o el peso que tradicionalmente encarna la idea de producir Arte, y entender lo que hacemos como prácticas estéticas capaces de permitirnos accesos al mundo, o construcciones de mundos que propongan cuestionamientos de nuestras formas de pensar y de habitarlo. Prácticas Contemporáneas como las demás propuestas formativas que estamos llevando a cabo en Rusia, proponen un espacio de trabajo reflexivo sobre los procesos, mecanismos y operaciones que se encuentran implícitos en las diferentes prácticas artísticas. Para muchos participantes estos talleres funcionan como la oportunidad de continuar construyendo mundo a través de sus prácticas. El vacío post y extra-facultad que vive el arte local, deja muchas prácticas sin ver la luz y a otras sin la posibilidad de consolidarse como tales. Nuestra tarea es producir la condición de posibilidad de una alternativa formativa, reflexiva y de puesta en común de inquietudes y discursos.

Julio 2014

Bibliografía

-Butler, J., El género en disputa. Feminismo y subversión de la identidad, México: Paidós, 2001 -Goodman, N., Maneras de hacer mundos, Madrid: Visor, 1990 -Himanen, P., La ética del hacker y el espíritu de la era de la información, Barcelona: Destino Libro, 2004 -Ranciere, J., El espectador emancipado, España: Ellago Ediciones, 2010 -Ranciere, J., El maestro ignorante: cinco lecciones sobre la emancipación intelectual, Buenos Aires: Libros del Zorzal, 2007 -Wittgenstein, L., Investigaciones Filosóficas, Barcelona: Grijalbo, 1988

CV

Alejandra Mizrahi es Doctora en Teoría del Arte y Estética por la Universidad Autónoma de Barcelona. Actualmente vive y trabaja en Tucumán. Forma parte del equipo de gestión y producción de Rusia Galería en el área de formación. Trabaja en la Universidad Nacional en la Facultad de Arquitectura en el diseño curricular de la Tecnicatura en Diseño de Indumentaria. Trabajó como coordinadora y realizadora del libro “Randa: tradición y diseño tucumanos en diálogo”. Realizó exposiciones colectivas tanto a nivel provincial, nacional e internacional. Participó de diversos congresos y publicaciones. Su trabajo se constituye en un ida y vuelta permanente entre la práctica artística, el diseño y la teoría; tránsito que se produce en el terreno de la indumentaria y el textil.

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